|

Compromiso
de fe de la Ruta de los Jóvenes
“primera
asociación de seguridad vial creada para los jóvenes y por los jóvenes”:
En
este principio del siglo veintiuno, y a pesar de que la seguridad vial a
sido declarada prioridad nacional por el Presidente de la República, una
amarga constatación se nos muestra: la violencia en las rutas a sido
siempre la primera causa de
mortalidad dentro de la franja ataría de 15 a 24 años; y los jóvenes
quedan largamente sobre
representados por las victimas de las rutas (30% muertos, que sólo
representan el 12% de la población francesa). ¡Esta realidad es
inaceptable para la Ruta de los Jóvenes!
La
Ruta de los Jóvenes es una asociación de seguridad vial que fue creada
en 1996 por los jóvenes y para
los jóvenes. Es una asociación nacional,
exclusivamente constituida por voluntarios
de 15
a 25 años, que luchan contra toda forma de violencia en las rutas,
tocando los jóvenes que utilizan las rutas, en el propio terreno de acción.
Estamos
convencidos que cuando los jóvenes
hablan ellos mismo a los jóvenes,
el impacto del discurso y de los mensajes es real y pierde esa connotación
moralista. Afirmamos alto y fuerte que podemos ser
jóvenes y responsables.
Creemos
que no es posible disminuir eficazmente el número de muertos en las
rutas, solamente responsabilizando a los conductores.
Afirmamos
que una lucha eficaz contra la violencia en las rutas, supone una
modificación radical del comportamiento, realizable con una política de
prevención, adaptada y fundada en
acción
en el terreno, instrumentando nuevas costumbres.
Pensamos
que una prevención eficaz destinada a los jóvenes debe evocar, sin
complejos y sin lamentaciones el conjunto de factores reales que producen
los accidentes dentro de los jóvenes que utilizan las rutas (que son
principalmente: el alcohol, las
drogas,
y el exceso de velocidad). Nos
comprometemos a nunca utilizar casos personales, donde todo el mundo queda
consternado, y a siempre prevalecer el aporte de soluciones concretas.
Demostramos,
a través de nuestras acciones (en discotecas,
en bares y escuelas), que la
seguridad vial, la vida de los jóvenes, es un asunto que nos concierne a
todos y que los responsables de esos establecimientos pueden reaccionar y
de esa forma ayudar eficazmente a invertir la tendencia.
Así mismo, insistimos sobre la responsabilidad
y el rol del poder público,
que debe hacer respetar las reglas para todos, sino cualquier tipo de política
de prevención es en vano. Hacemos escuchar la voz de los jóvenes, muchas
veces condenada y poco escuchada, y exigimos al gobierno que multiplique
los controles sobre el terreno, con el fin de que ninguna violación quede
impune.
Afirmamos que nuestra vida es muy preciada, como la de aquellos que
suben en nuestro auto, en nuestra moto. Como la de esos desconocidos que
nos cruzamos en las rutas. Afirmamos que haremos todo para preservarla(s),
reaccionando y haciendo escuchar nuestra voz
|